Cáncer del colon y el recto
cáncer del colon y el recto es una de las causas principales de muerte por cáncer en los Estados Unidos. El tratamiento es muy eficaz en las primeras etapas de la enfermedad. Sin embargo, como este tipo de cáncer al principio generalmente no produce síntomas, con frecuencia no se detecta sino hasta mucho después. Hay pruebas rutinarias que pueden detectar cambios precancerosos que podrían dar lugar al cáncer o que pueden detectar el cáncer a tiempo, cuando aun se puede tratar con éxito.
Éstas son algunas de las pruebas para detectar el cáncer del colon y el recto:
- La colonoscopia. Para llevar a cabo una colonos copia, el médico utiliza un tubo flexible alumbrado para revisar el recto, el colon entero y la tercera parte más baja del intestino delgado. Si se habían detectado tumores (pólipos) mediante otra prueba o si el médico los encuentra durante la colonoscopia, podrá sacarlos ahí mismo. Una colonoscopia generalmente toma de 30 a 60 minutos. Es el método de detección más completo para el cáncer del colon y el recto, pero también es el método más agresivo y más caro.
- La sigmoidoscopia flexible. Como en el caso de la colonoscopia, para esta prueba se utiliza un tubo flexible alumbrado para buscar tumores precancerosos y cancerosos en el colon y el recto. No obstante, en la sigmoidoscopia flexible, el médico sólo puede revisar el recto y la tercera parte más baja del colon. El examen toma más o menos 15 minutos, no es peligroso y sólo es un poco incómodo.
- La prueba de sangre oculta en heces. Esa prueba puede detectar sangre oculta en el excremento. Es barata y fácil de hacer en casa, pero detecta el cáncer del colon con mucho menos éxito que la sigmoidoscopia flexible o la colonoscopia.
- Enema opaco o enema de bario. Esa prueba consiste en examinar el colon y el recto con rayos X. Para que el intestino sea visible en las radiografías, el colon se llena con un medio de contraste que contiene bario. Actualmente, este método se usa muy poco para detectar el cáncer del colon y el recto.
Las pruebas de detección se recomiendan para todos los adultos mayores de SO años y para los adultos mayores de 40 años que corren un alto riesgo de padecer la enfermedad. Uno corre un alto riesgo si tiene parientes cercanos que han tenido cáncer del colon o si uno ha tenido pólipos de colon, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn. Discuta con su médico cuáles pruebas son las más apropiadas para usted y la frecuencia con que debe hacérselas.