Heridas penetrantes
Las heridas penetrantes ocurren cuando un objeto filoso y puntiagudo atraviesa la piel. Los clavos, las tachuelas, los picahielos, los cuchillos, las agujas y las mordeduras de animales pueden causar heridas penetrantes. Esas heridas se pueden infectar fácilmente porque son difíciles de limpiar y les proporcionan a las bacterias un lugar húmedo y caliente para multiplicarse.
Tratamiento en casa
Asegúrese de que no haya quedado nada en la herida, como por ejemplo, la punta de una aguja. Revise que el objeto esté intacto.
Permita que la herida sangre libremente para que se limpie, a menos que ya haya perdido mucha sangre o que la sangre salga a chorros. Si el sangrado es muy abundante.
Limpie bien la herida con agua y jabón.
Esté pendiente de las señas de infección. Si la herida se cierra, una infección bajo la piel podría pasar desapercibida varios días.