Embolia cerebral (derrames cerebrales) Sintomas
Una embolia o derrame cerebral ocurre cuando un coágulo de sangre tapa una de las arterias que alimentan al cerebro o cuando una de esas arterias revienta. En unos cuantos minutos, las células de esa zona del cerebro se dañan y mueren. Eso causa que la parte del cuerpo controlada por esas células deje de funcionar bien.
Una persona con síntomas de una embolia necesita recibir atención inmediata. Si usted obtiene tratamiento médico en cuanto note los síntomas de una embolia, es posible que menos células del cerebro se dañen permanentemente.
Los efectos de una embolia pueden ser desde leves hasta graves y pueden ser temporales o permanentes. Las embolias pueden afectar la vista, el habla, el comportamiento, los procesos del pensamiento y la capacidad de mover diferentes partes del cuerpo. A veces causan un coma o la muerte. Los efectos de una embolia dependerán de:
- Cuáles células del cerebro se dañen.
- Qué tan extensa sea la parte afectada del cerebro.
- Qué tan pronto se restablezca la circulación a la zona afectada.
Con frecuencia, una persona que va a tener una embolia primero sufre uno o varios accidentes isquémicos transitorios (AIT). A esos accidentes muchas veces se les llama “mini embolias” porque sus síntomas se parecen a los de las embolias. Sin embargo, al contrario de los síntomas de las embolias, los de los AIT desaparecen en un plazo breve: desde varios minutos hasta 24 horas, pero generalmente de 10 a 20 minutos. Un AIT puede ocurrir meses antes de una embolia. El primero debe tratarse como una emergencia, puesto que es una advertencia de que la persona podría sufrir una embolia pronto.
Usted debe presentarse al hospital inmediatamente si tiene uno de los siguientes síntomas de una embolia:
- Cualquier nueva debilidad, nuevo entumecimiento o nueva parálisis en la cara, en el brazo o en la pierna, sobre todo si se presenta de un solo lado del cuerpo.
- Disminución de la vista o vista borrosa en uno o ambos ojos, que no se quita al parpadear.
- Nuevas dificultades para hablar o para entender declaraciones sencillas.
- Dolor de cabeza fuerte, repentino e inexplicado, diferente a cualquier otro dolor de cabeza que haya tenido.
- Mareo intenso, desequilibrio o pérdida de la coordinación, sobre todo si se presenta al mismo tiempo que otro de los síntomas.
Llame a su médico de inmediato si definitivamente apareció uno de los síntomas y luego desapareció en unos pocos minutos. Los síntomas que se quitan en unos cuantos minutos pueden deberse a un AIT. Un AIT es una indicación fuerte de que una embolia grave podría ocurrir en poco tiempo.